Método:

A través del primer contacto con la persona que consulta se traza una primera línea de trabajo. Partimos de la importancia de conocer en profundidad aquello que altera su vida cotidiana, por lo que el punto de partida sería la entrevista, complementada con aquellos test psicológicos que se valoren oportunos.

En función a los resultados, se presentará al cliente una propuesta de intervención, dando a conocer los puntos a tratar y cómo serán abordados. Una vez hecho esto, se tendrá una fase psicoeducativa tras la que se iniciará la intervención propiamente dicha.

Siempre adaptándonos a cada problemática y contexto y sobre todo a los objetivos que persigue la persona que acude a consulta.

La terapia es un proceso de aprendizaje durante el cual se acompaña y orienta a la persona para superar y manejar aquello considerado como problema.

El trabajo se realiza de forma conjunta, es decir, el cliente participa activamente a través del todo el proceso, siendo él quien mantiene y aplica lo aprendido en sesiones, logrando así ese equilibrio entre emociones, pensamientos y conducta.
Al finalizar la fase de intervención, se da inicio al proceso de refuerzo en el que se extiende el tiempo entre sesiones y se refuerza la generalización de resultados al día a día. Durante esta fase la persona ya ha presentado el cambio que perseguía al venir a terapia.

Atención a adolescentes:

  • Problemas de autoestima
  • Problemas de asertividad y relaciones sociales
  • Trastornos de ansiedad
  • Alteraciones del ánimo
  • Orientación en toma de decisiones

Atención a adultos:

  • Problemas del estado de ánimo: tristeza, depresión, inestabilidad emocional.
  • Terapia de pareja
  • Celos
  • Baja autoestima
  • Ansiedad, ataques de pánico, fobias.
  • Asertividad y habilidades sociales
  • Duelo, separaciones.
  • Dependencia emocional

Atención a personas mayores:

  • Evaluación del funcionamiento cognitivo.
  • Programas de estimulación cognitiva
  • Programas de rehabilitación cognitiva
  • Asesoramiento a cuidadores y familiares.
  • Manejo de conductas problemáticas derivadas de demencia
  • Intervención en problemas de duelo, ansiedad, depresión.
  • Promoción de envejecimiento activo y saludable